Miedo a volar: por qué tu cerebro se equivoca

Se te acelera el pulso al oír ese “clonk” tras el despegue. Vigilas la cara de los auxiliares. Cuentas los minutos. Si te reconoces, tranquilo: no eres un bicho raro ni un cobarde, eres un ser humano con un cerebro que confunde “no tengo el control” con “estoy en peligro”. Un psicólogo explica por qué ocurre y no hay que avergonzarse de ello; los pilotos y los datos, demuestran que, casi siempre, es una falsa alarma. Porque un avión, por paradójico que suene, está diseñado para estar más cómodo en el aire que en el suelo. Leer
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