
El Ministerio de Vivienda asegura que Urbagestión, empresa propietaria del piso, se niega a vender o a cualquier otra negociación
Interrumpen la visita de Ayuso en la feria inmobiliaria The District: “¡Mañana van a desahuciar a una señora de 87 años!”
El ministerio de Vivienda, liderado por Isabel Rodríguez, ha enviado este martes un comunicado en el que “urge” al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y a la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz-Ayuso, a “intervenir ante el desahucio de Maricarmen”, la mujer de 87 años cuyo desahucio está dictado para este miércoles después de más de 70 años viviendo de alquiler en su domicilio del barrio de Retiro de Madrid.
El ejecutivo se ha comunicado en numerosas ocasiones de manera formal e informal con las autoridades municipal y autonómica sin éxito. Vivienda “apoya” además el requerimiento de la ONU para frenar este desahucio, según ha manifestado, y así se lo ha hecho saber al organismo internacional.
El ministerio acusa además a la empresa propietaria del domicilio de Maricarmen, Urbagestión, de haber rechazado todas las vías de solución propuestas por el ejecutivo. “No quiere vender el inmueble y, tras aceptar un proceso de mediación con el Ministerio, ha rechazado todas las propuestas para que Maricarmen pudiera seguir en su domicilio”, aseguran desde el Gobierno.
El equipo de Rodríguez recuerda además que la medida antidesahucios estructural incluida en el nuevo decreto de vivienda que se negocia en el Congreso serviría para acabar con desahucios como el de Maricarmen y afirma que “seguirá trabajando hasta el último momento para que Maricarmen pueda quedarse en su casa y no haya más casos como este”.
En una entrevista reciente con elDiario.es, la ministra aseguró que el Gobierno no podía comprar “a dedo” las viviendas con dinero público, pero reconoció que había comunicado la subasta pública por si la inmobiliaria quería acogerse a ella. Se preguntaba además “cuántas Maricármenes se hubieran salvado con los 6 millones del ático de Ayuso”.
Maricarmen entró a vivir de alquiler cuando su padre, en 1956, firmó el contrato ql que se subrogó la madre cuando falleció. Una vez murió también la madre, en 2005, Maricarmen perdió la subrogación del alquiler de renta antigua pero los antiguos propietarios respetaron el contrato y las condiciones.
También lo hizo Renta Corporación, la inmobiliaria que compró en primera instancia la vivienda en el año 2018 y que le ofreció comprar la vivienda a un precio que no podía asumir. La empresa respetó la negativa, pero vendió la vivienda a la inmobiliaria Urbagestión, que la única opción que le dio en primera instancia era quedarse con un alquiler de 1.650 euros al mes, por encima del triple de lo que paga a día de hoy, unos 500 euros, inalcanzable para alguien que cobra una pensión de 1.400 euros.
Después de negarse, ya le llegó la orden judicial de desahucio a finales de 2020: “Yo no sé quiénes son estos señores, nunca he hablado con ellos”. El juzgado número 90 de Madrid dio la razón al considerar que cuando se produjo su subrogación, los entonces propietarios del inmueble la aceptaron “tácitamente” y que los compradores mantienen esta aceptación. Pero la Audiencia Provincial y el Supremo dieron la razón a los propietarios y en 2024 llegó otra carta de desahucio.
Los tres primeros intentos de desahucio, el último el pasado mes de mayo, fueron cancelados por la justicia ante la presión social. El Sindicato de Inquilinas ha convocado una acampada frente al domicilio de Maricarmen esta noche para intentar frenarlo en al mañana de este miércoles, para cuando está convocado. Entre el primer y el tercer intento, perdió parte de la movilidad y ha pasado a caminar en silla de ruedas y ella lo achaca a la ansiedad vivida con esta situación.
Mientras tanto, en IFEMA se celebra la mayor feria inmobiliaria de España, The District, que ha sido inaugurada por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz-Ayuso, quien ha abrazado el modelo “liberal” de la ciudad, contrario a la regulación. Unos manifestantes han interrumpido su paseo junto al consejero de vivienda y los inversores con octavillas contra The District y le han afeado: “¿Qué hace usted aquí si mañana hay un desahucio de una mujer de 87 años?”.



