
La mitad de las ventas de la multinacional procede de EEUU, por lo que la empresa reconoce que la medida es “relevante”, aunque aún pretende negociar y no adelanta las repercusiones
La mayor sociedad de neumología del mundo pide prohibir las encimeras de cuarzo y critica las tácticas de la industria
Cosentino, la multinacional almeriense famosa a nivel mundial por la producción de encimeras artificiales de cuarzo, cada vez más criticadas por la comunidad médica por el auge de silicosis de trabajadores, afronta un nuevo e importante problema. El presidente de EEUU, Donald Trump, acordó hace unos días aranceles adicionales a la importación de superficie de piedra artificial de cuarzo, de entre el 25% y el 50%, lo que ataca al principal mercado de Cosentino, que acumula la mitad de sus ventas en Norteamérica. La propia compañía ha informado a la plantilla de la “relevante” decisión de EEUU y de la elaboración de varios “planes de actuación”.
La medida, reclamada por fabricantes estadounidenses como el gigante Cambria, cuyo CEO es donante y fiel apoyo de Trump, fue aprobada el pasado 31 de julio y prevé su entrada en vigor el próximo 15 de agosto. España, al igual que el resto de la Unión Europea, es uno de los países afectados por estos aranceles adicionales, que se suman a los ya aprobados por EEUU hasta la fecha.
No afectarán, en cambio, a un grupo de países que queda exceptuado por el presidente de EEUU, como Canadá, México, Australia, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Israel, Nicaragua, Panamá y Corea del Sur, entre otros, además de los “países en desarrollo”.
En España, la producción de piedra artificial es sinónimo de Cosentino, una de las multinacionales más destacadas del sector a nivel mundial y por ello con más afectación de este nuevo arancel que otros estados. Con 39 millones de euros de beneficios en 2025, algo más de la mitad (52%) de los 1.400 millones de euros en ventas del grupo Cosentino el año pasado procedió de EEUU y Canadá.
Fuentes de Cosentino reconocen que los aranceles anunciados por la Administración de Estados Unidos son “una decisión relevante” para el sector, aunque precisan que en su caso “no afecta a las líneas de superficies ultracompacta Dekton, ni a la de piedra natural Sensa” y que, además, han ido tomando preparando medidas desde hace tiempo para prepararse para afrontar esta situación.
Uno de sus mercados “más importantes”
Con unos 5.800 empleados a nivel mundial, la gran mayoría en España (3.500), centro de su producción en la fábrica de Cantoria, Cosentino difundió el pasado 4 de agosto un comunicado entre la plantilla ante los nuevos aranceles, al que ha podido acceder elDiario.es.
La empresa informó de esta “relevante” decisión de EEUU “en uno de los mercados más importantes para Cosentino”. “Anticipando este evento, llevamos meses trabajando en distintos escenarios y preparando planes de actuación para responder con agilidad a cualquier resultado posible del proceso”, recoge el escrito, que sostiene que la empresa afronta la situación desde una “posición sólida”.
Las cuentas de 2025 de Cosentino ya reflejan algunos efectos de la política arancelaria iniciada por Donald Trump. Las “políticas comerciales proteccionistas” son una de las mayores amenazas detectadas por la empresa, seguida de los “riesgos asociados a la salud y seguridad laboral en la cadena de valor” en un contexto de explosión casos de silicosis en España, con afectados entre su plantilla y otros trabajadores de materiales de piedra artificial.
Cosentino sostiene que la implantación de aranceles “ha generado gran variabilidad en las tarifas tanto de los fabricados en España como en Brasil, encareciendo obviamente el precio a pagar por los consumidores finales, con lo que afecta a la competitividad de las exportaciones”.
Además, concreta que un aumento del pago en impuestos de las cuentas que “está influenciado fuertemente por los nuevos aranceles existentes en Estados Unidos”.
Y, aunque sigue siendo su principal mercado, las cuentas de 2025 recogen cierta caída de las ventas de Cosentino en EEUU respecto al año anterior, casi un 9%, frente al crecimiento de los mercados de Europa Occidental y “el resto del mundo”.
Sin adelantar cuáles son estos posibles “planes de actuación” ante estos nuevos aranceles, la dirección añade en el comunciado a la plantilla que “es importante recordar” que cuenta con “activos y proyectos de largo recorrido en Estados Unidos”, entre ellos su inversión en Jacksonville, donde Cosentino va a construir una planta de fabricación en suelo norteamericano. “Entendemos seguirá siendo un elemento clave en el corto, medio y largo plazo”, destaca el comunicado.
elDiario.es ha consultado a Cosentino si estos nuevos aranceles supondrán una mayor fabricación en EEUU, a lo que responde que “en estos momentos es prematuro anticipar decisiones concretas”. Sobre si se plantea algún ajuste en España, Cosentino prefiere no “hacer valoraciones especulativas” y destaca que afronta la situación “con confianza” sobre la fortaleza de su proyecto y su “capacidad de adaptación”.
Negociaciones a la espera del “escenario definitivo”
Una de las claves es que, aunque los aranceles ya han sido aprobados y hay una cuenta atrás para su aplicación, la orden de Trump deja abierta una puerta a la negociación de acuerdos bilaterales con los países afectados para modificar los aranceles, totalmente o en parte.
Entre las “condiciones” para ello, la orden recoge acuerdos que limiten la exportación de estos materiales por parte de socios comerciales extranjeros a Estados Unidos, así como compromisos para invertir en la producción en suelo estadounidense. “Vende aquí, fabrica aquí”, resume Peter Navarro, asesor de política comercial del presidente Donald Trump, en este artículo en The WashingtonTimes.
Señalando esta ventana de la propia Administración Trump, en Cosentino confirman las posibilidades de negociación. “Durante los próximos días mantendremos conversaciones con las autoridades a ambos lados del Atlántico para analizar el alcance de la medida y valorar las diferentes opciones disponibles”, responden fuentes de la empresa.
Así, la empresa señaló a los trabajadores que todavía está por definir “el escenario definitivo”. Fuentes de la empresa sostienen a este medio que “en función del resultado final puede suponer una oportunidad para la compañía”.
En EEUU, la prensa ha destacado cómo la medida favorece especialmente a Cambria, principal fabricante estadounidense, incluso en detrimento de otras empresas americanas y los consumidores, que se aquejan del aumento de costes de los materiales. El CEO de Cambria, Marty Davis, es donante de Trump y habitual defensor de su política económica en los medios de comunicación.
Frente millonario de denuncias de trabajadores con silicosis
Hace unos meses, Cambria y otros productores también sumaron otra victoria en uno de los frentes más preocupantes, el auge de trabajadores enfermos de silicosis, especialmente en California, que ha llevado a la mayor sociedad de neumología del mundo a pedir que se prohíban las encimeras de cuarzo. Los republicanos están tramitando una iniciativa para prohibir las demandas de los trabajadores contra los fabricantes ante el aumento de sentencias con indemnizaciones millonarias para familias de afectados fallecidos.
La última es de hace unos días, del bufete Brayton Purcell LLP, que logró una indemnización de 47 millones de dólares para la familia de Wilmer Rubén Martínez Paredes, que murió a los 41 años de silicosis. James Nevin, uno de los abogados que ha llevado el caso, explica a este medio que el jurado determinó que varias empresas fabricantes del material, como Cambria y Cosentino, tenían cada una un 6% de responsabilidad en el fallecimiento.
No obstante, los 47 millones de indemnización a la familia –que se pueden recurrir– afectan solo a la compañía Dal-tile, precisa el abogado, ya que Cosentino alcanzó un acuerdo extrajudicial confidencial, indica.
Fuentes de Cosentino responden que respetan “profundamente a las personas y familias afectadas por esta enfermedad” y, en relación con este procedimiento, destacan que “Cosentino no ha formado parte de él y, por lo tanto, no ha sido condenado”, por lo que no comentan el litigio.
El abogado de Brayton Purcell LLP sostiene que tienen unos “800 casos pendientes” que afectan a Cosentino, de los que se han resuelto una decena, todos con acuerdos extrajudiciales, sostiene el abogado James Nevin.



