
El Sindicato de Inquilinas crea una contracumbre para enfrentarse al modelo de The District, que llega a Madrid tras el rechazo en Barcelona, y se prepara para frenar el desahucio de Maricarmen
La vivienda vuelve a dividir al Gobierno: el PSOE se abstiene en la ley de Sumar para prohibir la compra de pisos a los fondos
La gran feria inmobiliaria The District aterriza este martes en Madrid en plena crisis de acceso a la vivienda con la bendición de la presidenta Isabel Díaz-Ayuso, que inaugurará el salón oficialmente a las 11 horas, algo que ya no sucedió en Barcelona en las últimas ediciones con el alcalde Jaume Collboni o Salvador Illa. Antes, Ada Colau llegó a expresar su rechazo frontal a The District y en varias ocasiones grupos de manifestantes recibieron a los inversores cubriéndolos de pintura, que acabó siendo la imagen que más trascendió del salón al gran público y parte del motivo de su mudanza.
Unos 20.000 profesionales e inversores deben darse cita en esta feria que espera tener un impacto de 40 millones de euros en la ciudad tras cuatro años en Barcelona.
Pese al apoyo institucional con el que sí que cuenta en Madrid, donde además los fondos e inmobiliarias tienen más campo ancho para el lucro al no aplicar Ayuso la ley de vivienda y los topes al alquiler, los movimientos sociales de vivienda sí que expresarán su rechazo a la feria. Celebrarán, de hecho, una cumbre alternativa, El Barrio, que se celebra de jueves a domingo para plantear alternativas ciudadanas al modelo actual de vivienda, con una visión de izquierdas y enfrentada frontalmente a los fondos de The District. Y es muy posible que también lleven a cabo actos de boicot dentro o en los aledaños del salón, que tiene lugar en Ifema.
El presidente de The District, Juan Velayos, reconoce a elDiario.es que “Madrid tiene un enfoque mucho más business friendly” y “un marco regulatorio mejor” que Barcelona. Aunque los precios del alquiler y de la compraventa suben más en Madrid que en mercados topados, Velayos asegura que “Madrid tiene más oferta, aunque el tema del precio no lo hemos conseguido estabilizar”.
Juan Velayos, presidente de The District “Estamos muy agradecidos a la Comunidad de Madrid, que nos está ayudando. Madrid ha entendido que el negocio del real state es muy intensivo en capital y que el sector requiere oferta para que haya vivienda”, añade. Aunque el Gobierno de España y el Ministerio de Vivienda no asisten a la inauguración o actos oficiales del evento, sí que son partners institucionales, como también lo es la Comisión Europea.
Sobre las posibles protestas, Velayos asegura que “decirle al capital que es el culpable es un grave error, ya que el capital es sensible a estos problemas de accesibilidad”.
The District, además, coincidirá el miércoles con el día en que está previsto el desahucio de Maricarmen. Desde una noche antes, el sindicato ha convocado una acampada popular para oponerse a esta expulsión de la mujer de 87 años que lleva viviendo en su piso del barrio del Retiro desde el año 1956 y si casero, una inmobiliaria, no ha accedido a renovarle el alquiler o negociar un nuevo precio, de forma que se ha convertido en uno de los grandes símbolos de la lucha por la vivienda en España.
El clima de tensión que vive el acceso a la vivienda mezcla amenazas de desahucios como el de Maricarmen, repunte de ejecuciones inmobiliarias, subidas de precio en compraventa de un 12% que obligan a ahorrar hasta 4 años de sueldo íntegro para pagar una entrada en Madrid o alquileres de piso y habitaciones que se pueden llegar a comer más de la mitad del sueldo, con infraviviendas sin salón por las que se pueden llegar a pagar más de 2.000 euros en Madrid. Un piso de 100 metros cuadrados en la comunidad de Madrid vale de media 400.000 euros, según el Ministerio de Vivienda, mientras que el alquiler de acuerdo a Idealista puede estar de media en 2.100 euros por un apartamento de las mismas características.
Los fondos y el sector inmobiliario hace tiempo que fomentan pisos temporales y alquiler de habitaciones de alto standing (flex living y coliving, le llaman) a precios inalcanzables para la población, mientras se reduce la oferta de vivienda habitual, al tiempo que aumentan los precios del alquiler a cada renovación llegando a expulsar a los inquilinos cuando vence el contrato.
Ante esta presión sobre compradores de primera vivienda e inquilinos y el crecimiento de multipropietarios, que se han multiplicado por cuatro desde la crisis y ya controlan el 60% de la vivienda, voces como el Sindicato de Inquilinas apuntan a la feria de The District como “la muestra de los privilegios que tienen algunas empresas”, según su portavoz, Elisa Molina. “Hay un poder político gobernando para estas empresas”, añade.
“Hemos organizado una contracumbre para demostrar que hay otra forma de ver la vivienda que no es una mercancía, sino un derecho universal para todo el mundo”, defiende la portavoz del colectivo, que prefiere no dar pistas sobre si llevará a cabo protestas como los boicots y lanzamientos de pintura protagonizados en Barcelona en años anteriores. “Confrontaremos el conflicto juntas, en los barrios, con presión a los caseros como los del desahucio de Maricarmen. Hay gente a quien se le está negando el derecho a vivir dignamente”, lanza sin concretar Molina.
Desde The District, Velayos confía que “habrá un protocolo de seguro suficiente como para que no pase nada”, más allá del “respeto a la libertad de expresión” de quien se manifieste.
La palabra “affordability”, asequibilidad en inglés, será protagonista de la primera jornada. Aparece en cinco de las conferencias del martes, con la participación de la presidenta de la patronal Asval y exsecretaria de vivienda, Helene Beunza, o del presidente de Neinor Homes y de la Asociación de Consultores Inmobiliarios, Ricardo Martí Fluxá.



