JD Vance, vicepresidente de EEUU y presidente del Senado, y Mike Johnson, presidente de la Cámara de Representantes.Seguir a Expansión en GoogleHaz que nuestras noticias aparezcan en tus búsquedasEl histórico de rentabilidad de la Bolsa juega a favor de los inversores en las elecciones de medio mandato o midterm de Estados Unidos, con la deuda y la inteligencia artificial como principales focos.
La Bolsa suele tener un buen rendimiento tras las elecciones de medio mandato o midterm, que se celebran el martes en Estados Unidos para renovar la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. El S&P 500 ha registrado una rentabilidad media del 14,1% en los seis meses posteriores a las 14 elecciones de mitad de legislatura celebradas desde 1970, frente al 5,7 % en el mismo período de otros años, según datos de BlackRock. BNY contabiliza una rentabilidad positiva a 12 meses tras cada elección de mitad de legislatura desde 1950, con una ganancia media del 16,6%. Los cuatro ciclos más recientes, de 2010 a 2022, registraron rendimientos positivos a lo largo de 12 meses, según Mirabaud.
Los sondeos apuntan a que el Partido Demócrata recuperará la Cámara de Representantes y existe una elevada posibilidad de que mande también en el Senado. El doble control, con el republicano Donald Trump como presidente, limita el margen para nuevas leyes de calado hasta 2029 (las elecciones presidenciales son en noviembre de 2028).
Los datos de BlackRock reflejan que los rendimientos son más débiles cuando el partido de la Casa Blanca pierde el control total de Washington, que cuando se obtiene el control o cuando el Congreso ya está dividido. En este sentido, Mirabaud comenta que hay dos aspectos de este ciclo que aconsejan abordar este patrón histórico con cautela. “A diferencia de la mayoría de los años de elecciones de mitad de legislatura, no ha habido una ola de ventas previa a las elecciones de la que recuperarse, y el resultado más probable (que el partido en el poder pierda el control absoluto) ha sido, históricamente, el escenario menos probable. El calendario electoral por sí solo no es motivo para aumentar la exposición a la Bolsa de EEUU”.
Las firmas de inversión coinciden en que ninguno de los dos partidos atajará el principal problema al que se enfrenta Estados Unidos: su déficit estructural. Dicen los expertos que continuará la expansión fiscal. De estas elecciones dependerá la trayectoria del gasto público y aquí entra en juego la inteligencia artificial (IA). El mercado descuenta que el Tesoro estadounidense alcanzará el límite legal de deuda de 41,1 billones de dólares a lo largo de 2027.
Larry Fink, consejero delegado de BlackRock, señala que la competencia por el capital rara vez ha sido tan feroz en Estados Unidos como ahora. “Por el momento, ambos [Gobierno y empresas de IA] están captando holgadamente lo que necesitan. La verdadera cita política será a lo largo de 2027, cuando los nuevos representantes deberán convencer a los inversores de que sigan financiando al país a un coste asumible, en un mundo en el que la competencia por el capital, y no solo por los votantes, es feroz”, señala Alexis Bienvenu, gestor de fondos de La Financière de l’Echiquier.
Bonos
Por eso Mirabaud señala que la principal limitación para el mercado no es la incertidumbre política, “sino la combinación de tipos de interés al alza, una presión inflacionista persistente y valoraciones exigentes en algunos segmentos del mercado”.
Si el gasto adicional carece en gran medida de financiación, un crecimiento más sólido vendría acompañado de déficits fiscales más amplios y de una mayor emisión de bonos del Tesoro estadounidense, consideran los analistas. “En combinación con unas expectativas de inflación potencialmente más firmes, esto probablemente ejercería una presión al alza sobre los rendimientos de los bonos y, posiblemente, aún más sobre los rendimientos a largo plazo de Estados Unidos, ya que la Fed podría mostrarse más ambivalente de lo que parece en su lucha contra la inflación”, cree Raphaël Gallardo, economista jefe de Carmignac.
Sectores a vigilar
El mercado especula con que una victoria demócrata suponga problemas regulatorios para el desarrollo de la IA, pero los expertos recuerdan que el Congreso tiene poderes limitados en algunos aspectos, como la regulación de la IA y los centros de datos. Pero sí puede tomar decisiones algo más relevantes en sectores como el de salud, que sube más de un 25% en los últimos seis meses. En cambio, la Defensa, un sector más blindado por los republicanos, cae un 5% en el mismo periodo. Para Société Génerale, el mercado ya ha movido ficha en este sentido.
Neuberger espera que la volatilidad se dispare inicialmente, a medida que se asimila la posibilidad de una regulación más estricta, “especialmente en la IA y la banca”. También cree que el liderazgo bursátil podría rotar hacia sectores defensivos, como los productos básicos y la sanidad, y alejarse de la tecnología, los semiconductores, la industria y el financiero.
Las opciones del S&P 500 otorgan una prima de riesgo a invertir en el índice durante los próximos días apenas ligeramente superior a la de otros eventos como la decisión de los tipos de interés de la Fed esta semana o la presentación de resultados de las grandes compañías tecnológicas, según Barclays.
La entidad dice que estos datos sugieren que se espera una reacción relativamente moderada a la votación. Eso sí, colocan a los valores vinculados a la IA en el foco. “La creciente oposición al desarrollo de centros de datos, impulsada por preocupaciones sobre los costes de la energía, la fiabilidad de la red, las emisiones, el consumo de agua y los impactos más amplios en la comunidad, está convirtiendo cada vez más a la infraestructura en IA en un tema político”, señala Barclays.
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