Evolución de los tipos de interés en la zona euro, en porcentaje..GRÁFICO: César GaleraSeguir a Expansión en GoogleHaz que nuestras noticias aparezcan en tus búsquedasLa autoridad monetaria se toma una pausa después de que las rentabilidades de los bonos públicos se eleven con fuerza y endurezcan por sí solos las condiciones de financiación en la zona euro.
El Banco Central Europeo (BCE) se toma un respiro. La autoridad monetaria ha anunciado que deja los tipos de interés sin cambios en el 2,5%, el nivel en el que quedaron fijados en la cumbre de septiembre.
Aunque la inflación sigue estando muy por encima del objetivo del 2% que marca la estabilidad de precios del BCE, la institución que preside Christine Lagarde –ahora ya de salida- considera que no hay que precipitarse en un momento de incertidumbre. Con el crecimiento de los precios marcando un 3,8% en septiembre, el banco central prefiere dejar el potencial nuevo movimiento para diciembre.
En esa cita, la autoridad monetaria contará con nuevos datos de inflación que le permitirán saber si los temidos efectos de segunda ronda del shock energético se están materializando, algo que hasta la fecha ni los mayores halcones de la institución han sido capaces de demostrar.
Además, los expertos del BCE prepararán una nueva hornada de proyecciones macroeconómicas en las que por primera vez se darán datos de 2029. Se trata del ejercicio más importante para la institución a la hora de valorar la trayectoria tanto de la inflación como del crecimiento de la zona euro, que por el momento ha aguantado el envite de los efectos de la guerra de Oriente Próximo con más entereza de lo que se esperaba.
El BCE puede permitirse entrar en compás de espera por los acontecimientos del mercado de deuda. Los intereses de los bonos soberanos han subido con fuerza en las últimas semanas provocando un intenso endurecimiento de las condiciones de financiación en el mercado. Ha ocurrido sobre todo en Francia, donde las dudas sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas aprietan en el mercado.
Este endurecimiento ha hecho parte del trabajo que la institución con sede en Fráncfort tenía pendiente, pues genera un efecto similar al que se consigue subiendo los tipos de interés: que gobiernos, empresas y familias se financien más caro, se enfríe con ello el consumo y la actividad y baje la inflación.
Pese a la pausa de hoy, el BCE sigue siendo uno de los bancos centrales que ha respondido con mayor agresividad ante el shock energético experimentado desde comienzos de año. Frente a la inacción de otras grandes autoridades monetarias como la Reserva Federal de Estados Unidos, la europea ha acometido dos ajustes para una subida acumulada del precio del dinero de 50 puntos básicos.
Sin embargo, es cierto que el BCE también partía de niveles más bajos, pues, pese a los recientes incrementos, las tasas en Europa siguen estando dos puntos porcentuales del nivel en el que se mueven las de Estados Unidos.
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